lunes, 6 de junio de 2011

Resaca de tormentas

No sé cómo definir este finde, sinceramente.

El viernes una tormenta increíble hizo que fuera de vuelta de la oficina literalmente "acojonado" con mi coche... es en estos momentos donde echas de menos un buen coche, pero es lo que hay de momento... al menos no ocurrió ningún incidente y tuve mucha más suerte que cuatro o cinco motoristas que dieron con su culo en el suelo al pillar uno de los muchos charcos de la A2.

Los planes del viernes cambiaron, iba a cambiar el aceite del coche pero el mecánico me avisó que se iba de viaje con lo que decidí ir a casa directamente y terminar de lacar la habitación de la peque.

Mientras Sara se fue a clases de patchwork (esto es ficticio pero si doy más datos me pillan, seguro) y aunque dice que le aburre y que no le enseñan mucho se pegó 4 horas del tirón ya que le debían de otro día que no fue.

Los trabajos manuales en casa siempre son agradecidos, costosos pero agradecidos.

Hacía 7 años que no pintabamos en casa, aunque no fumamos y solemos ser cuidadosos con todo eso se nota en las paredes así que decidimos hacer labores sociales y contratamos a un pintor que se ha quedado en paro y aunque me pillé unos días libres para echar una mano, no fue tanta paliza como si lo hubieramos hecho nosotros, es decir, yo.







viernes, 27 de mayo de 2011

Finde primaveral

Este fin de semana la peque se va con sus primos a la costa...

Lo ideal es que sus papis hubieran preparado algo "especial"... una cena romántica después de ir al cine a ver una buena peli, o una escapada de fin de semana a la montaña o a una sesión de spa con masaje tal y como hacíamos antes, pero no, esa no es la previsión.



La previsión es... ninguna, se improvisará sobre la marcha, la no-comunicación es lo que prima en nuestra relación actual, ya no es cuestión de dar explicaciones a nadie de lo que vaya a hacer, sino que el solo hecho de decir algo parece una justificación y yo no las pido y tampoco me gusta que me las pidan.

Sara ha llamado a dos amigas suyas para quedar el sábado por la tarde-noche... yo no tengo plan (todavía) y aunque el tiempo no parece que acompañe no estoy dispuesto a quedarme en casa solo todo el finde  dándole vueltas al coco.

El lunes intentaré resumir lo bien (o mal) que fue este fin de semana en el que lo ideal es que hubiera un acercamiento como pareja al tener todo el tiempo para nosotros dos solos y que parece que lo que vamos a tener es un poco más de distanciamiento al hacer cada uno lo que quiera por su cuenta (y os aseguro que no soy yo el que quiere eso).

En fin, es lo que hay, tendré que sacar fuerzas de donde apenas quedan y tirar p'alante... además, mis antiguos compañeros de instituto están organizando una KDD a través de feisbuk y puede ser una manera interesante de olvidarme de todo y recordar grandes momentos (hace casi 20 años que no veo a la mayoría...)

Buen fin de semana

miércoles, 11 de mayo de 2011

La noria no para de dar vueltas

Vacaciones, pocas ganas, mucho trabajo... sé que tengo abandonado el blog pero no se puede hacer todo y la verdad es que aunque me sirve como terapia y me desahoga bastante cuando escribo algunas palabras y siento que alguien lo lee y escribe algún comentario no he sacado un minuto en unas cuantas semanas.

Después de unos días de desconexión que creo que fueron positivos para ambos, fui a buscarla a la estación junto con la peque y me dijo un "Hola" que me desgarró el alma.

Ya sé que no se iba a deshacer en abrazos tal y como hizo con su hija a la que echaba de menos tanto como la peque echó de menos a su madre esos días, pero qué menos que un casto beso en la mejilla y un gracias por venir a buscarme.

No sé si ella se ha enfriado aún más o yo realmente me he dado cuenta de que aún no he superado esta situación y no puedo vivir sin ella, el caso es que yo la he echado de menos bastante, he tenido recuerdos cuando volvía conduciendo de noche escuchando música que hemos compartido en otros momentos y me he sentido realmente SOLO.

Yo sigo intentando arreglar la situación pero ella dice que la he hecho mucho daño, que la he hecho sentir como una m****a y que de momento no siente nada más que algo de cariño y poco más.

Yo la conté que había ido a un psicólogo, le expuse lo que debíamos hacer y ella, un poco sorprendida, dijo que no iba a ir a ningún sitio y que hiciera lo que tuviese que hacer.

Sinceramente, sigo en casa por la peque, ya no soy el que era, no tengo ganas de salir a ningún sitio porque tan sólo ver su actitud no me apetece moverme de casa.

No entro muchas veces en Internet porque le ha entrado una desconfianza que no sé que piensa que he hecho... bueno sí, se piensa que me dí de alta en meetic para buscar algo, pero tan solo fue un correo de spam que me entró en la cuenta y yo pinché (más por curiosidad que por otra cosa).

Ella entró en mi correo, vio que me había dado de alta y que en mis datos (al entrar directamente entras en un formulario y yo lo rellené para poder entrar y curiosear) ponía que estaba separado.

No comprende que te puedas dar de alta para ver o curiosear en una web (y menos una de éstas) porque no lo ha hecho nunca, yo tengo miles de cuentas en foros de descarga, consulta, etc. pero al no estar acostumbrado a todo esto me juzga como que he ido "buscando algo".

No sé si esto va a escandalizar, pero me parece que echar un vistazo a la gente que entra en una página de contactos (no ponerme en contacto con nadie, eso juro por mi hija que no lo he hecho) después de llevar más de medio año sin tener ningún relación sexual con tu pareja es lo mínimamente razonable que puede hacer un hombre... sé que las mujeres sois diferentes y todo eso, pero los hombres somos así y cuando un día estás caliente tienes que "aliviarte" de alguna manera y la fantasía te desborda, yo empecé todo este rollo, lo admito, pero no he hecho nada más, cuando vi que todo es un negocio para sacar pasta lo corté y no volví a entrar más, de hecho andan todo el día mandando correos de: "muchas chicas quieren conocerte" y todo eso... y no sé como darme de baja.

No sé si algún día entrará en este blog y si lee todo lo que estoy escribiendo se dará cuenta lo mucho que la quiero pero hoy por hoy no tengo ninguna esperanza en salvar nuestra relación, tan sólo sé que mi cabeza no para de dar vueltas intentando tomar la decisión correcta y la menos dolorosa para la persona que más me importa ahora mismo: mi hija.

jueves, 7 de abril de 2011

Psicología y otras adicciones

Por fin me decidí a visitar a un psicólogo especialista en temas de pareja.

La sensación mientras cruzaba la ciudad era una mezcla de hambre (fui desde la ofi directamente) mezclada con nervios de algo que desconoces, que no controlas y que no sabes por donde va a salir.

Nada más llegar una señorita muy amable me invitó a rellenar unos papeles y me pregunto por mi esposa. Ja, que ilusa, mi mujer no iba a aparecer por allí, ella no tiene ningún problema, el problema lo tengo yo.

Le indiqué que venía solo y pasé a una sala de espera donde había varias personas rellenando el mismo papel que yo.

Es duro definir en pocas palabras algo que se está "cocinando" (espero que no me inspeccionen) desde hace meses, pero fui sincero en mi declaración y puse tanto lo bueno como lo malo.

A los 5 minutos vino a buscarme una señora, fuimos a su despacho y mientras leía lo que había escrito me dijo que le contara mi problema.

Se me puso un nudo en la garganta, ya que contar tu vida íntima con detalles a una persona que no conoces es duro, pero una vez que arranqué lo escupí todo, tan sólo no tuve fuerzas (más bien fue por vergüenza) de expresar mis sentimientos (básicamente llorar) aunque ella me invitó a hacerlo.

Una vez que le conté la historia me preguntó si yo quería arreglar la situación. Por supuesto que le contesté que sí, aunque la distancia de los últimos meses ha hecho que no sienta lo mismo por Sara, mi intención es que ella me perdone todo el daño que la he hecho, pero también que cambie en las cosas que falla, porque está claro que nadie es perfecto y me dijo que para eso tenía que acompañarme ella, escucharla y ponernos unos "ejercicios" para practicar hasta la siguiente sesión y ver como iba el "asunto".

Por otro lado, me dijo que si no tenía remedio la situación había dos posibilidades: separación pura y dura presentando demanda directamente al juez (aquí los hombres tenemos todas las de perder) o ir a mediación familiar, tratar todos los temas de la separación con un profesional para que lleguemos a un acuerdo mutuo y que nadie salga "muy perjudicado".

Llegados a este punto me sentí como Luisma en su consulta, miré de reojo el reloj y vi que había transcurrido una hora... ¡joder, que puntualidad británica!

Me dio unos folletos para que se los enseñara a mi mujer y se despidió con un "Ánimo y mucha suerte" frío como un iceberg (lo que es la costumbre, a ti te cuesta un triunfo abrir la puerta del centro y a ella no le cuesta nada escuchar tus "miserias" y despedirse con un "Adiós" contundente e ir a buscar a otra pareja a la sala de espera)

Cuando salí me dirigí hacia el coche, me quité el abrigo, abrí la puerta y me senté. Mientras que me abrochaba el cinturón sentí unas tremendas ganas de llorar, de echarlo todo, de sacar todo lo que no había sido capaz de sacar delante de esa desconocida a la que estaba confesando mi relación de pareja.

Continuará...

martes, 8 de marzo de 2011

Don't stop the music

La música forma parte de mi vida.

Y no porque toque algún instrumento, que ya me gustaría, sino porque en todos los momentos importantes de mi vida ha sonado una canción que ha marcado un antes y un después.

Ya desde pequeño le cogíamos a papá un pequeño grabador y nos poníamos a cantar y a decir tonterías mi hermano mediano y yo... nos lo pasábamos genial poniendo voces y cantando las canciones de la época.



En el coche siempre sonaban los últimos éxitos de la radio (mi padre no es futbolero) y recuerdos los largos viajes a la playa en verano con mucho agrado.

Más tarde, cuando obtuve mi primer trabajo, como tenía que desplazarme a Madrid y el camino era muy largo me pillé un walkman.



Ahí empezó realmente mi inquietud por tener música (para mí) indispensable en toda buena discoteca.

Todos los meses iban cayendo CD's y lo que empezó con cuatro cubos apilables (comprados en Carreful) se tuvo que convertir en una estantería artesana fabricada por mi tío.

Y así fueron pasando los años... hasta que apareció internet.

Entonces el tema de la piratería no estaba tan extendido como ahora, éramos pocos los que teníamos acceso a la red y menos los que navegaban por página extranjeras buscando uno u otro disco.


Yo seguía comprando discos, no penséis que ya pasaba de aportar a la SGAE, lo que pasa es que algunos cd's de importación que me costaban una pasta los conseguía más rápido y más barato ;-)

La música siempre ha ido ligada a mis viajes en coche.

Un buen radiocassette (ahora radio cd con mp3 y USB, jejeje) con cargador de discos, unos buenos altavoces y una buena música escuchada en buena compañía era lo único que pedía.