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miércoles, 7 de marzo de 2012

Ha pasado un mes

Tal y como comenté en la otra entrada, el sábado después de que la niña supiera lo que estaba pasando bajé al trastero, cogí una maleta grande y después de desayunar empecé a llenarla con mi ropa, calzado y demás "staff".

A la hora de la comida estaba medio instalado en mi nuevo/antiguo hogar, raro, solo, triste...

No sé si habrá sido casualidad, pero el día que me fui a vivir con Sara mis padres se habían ido de viaje... y ese fin de semana también lo estaban.

Llamé a mi hermano para ver si me podía ayudar a montar un armario que mis padres compraron para el momento del traslado y así pasamos la tarde hasta que nos fuimos a cenar en su casa.

Después de jugar un rato con mi sobri, decidí irme a mi nueva casa, a descansar porque la tensión de las últimas semanas no me dejaba descansar... al principio extrañé un poco la cama, le di alguna vuelta a la cabeza, pero cuando Morfeo se sentó a mi lado no tardé mucho en caer en coma.

Estas semanas han sido cuanto menos extrañas… aunque me siento arropado por mi familia que está ahí siempre (mi padre incluso me ha alquilado una plaza de garaje porque el aparcamiento en su zona está fatal), me falta “algo” y aunque veo a Elena todos los días, cuando la dejo en casa con Sara, o subo a hacer los deberes con ella tengo sentimientos enfrentados: por una lado me pregunto “¿qué hago aquí?” pero por otro lado aún tengo la cabeza loca porque me está costando más de lo normal olvidar a Sara…


miércoles, 1 de febrero de 2012

Mi llegada al "darkside"

La decisión ha sido dura, pero el viernes pasado, tras una discusión chorra (como todas las últimas) que se catapultó hasta que Sara le contó a Elena nuestra situación hizo que el sábado recogiera lo mínimo necesario y me fuera a mi nuevo hogar.

Yo en la cocina preparando la cena y ellas dos encerradas en el baño de nuestra habitación, yo sentí llorar a la peque, pero pensé que su madre había puesto el agua demasiado caliente o algo así, pero no, después de estar casi tres semanas de vacaciones en navidades insistiendo en decírselo para que tuviera unos días tranquilos sin cole ni nada y va y se lo dice ahora que han comenzado las clases (hace días, claro) y encima sola, sin contar conmigo.

Cuando Elena vino a la cocina para ver si tenía su cena me preguntó del tirón y sin anestesia: "Papa, ¿es verdad que en tu nueva casa vas a tener una habitación de juegos? ¿ahora vas a vivir con los abuelos?"

A mi me dejó de piedra, mire a su madre y le dije, que sí, que de momento me iba a casa de los abuelos y que más adelante quizás tendría una casa nueva.

Serví la cena y me fui a la cocina en busca de las explicaciones que Sara me tenía que dar, ese no era el trato ni la manera de decírselo "oficial" de la psicóloga, pero como siempre a su bola, la cuestión fue un poco menos dramática de lo que me había imaginado.

Ella dijo que había sido la mejor opción y que era mejor para la peque que se lo explicara ella. Yo me fío de lo que la dijo, más que nada porque la peque no ha llorado delante mía y aunque al principio estaba como enfadada conmigo, su actitud ha cambiado y tan sólo me pregunta si me voy a quedar a dormir cuando voy por casa...

Yo le expliqué que aunque no durmiera en casa, por el día todo iba a ser igual que siempre, que la llevaría a sus clases de baile o de inglés, que haría los deberes con ella... y que su padre la quiere igual o más que antes y que no se preocupara porque siempre que me necesitara me tendría a su lado.

Fue una noche rara, viernes, cansado de toda la semana y sin poder dormir por el paso que iba a dar, pero lo tenía decidido: mañana me iría.

martes, 3 de enero de 2012

¿Cómo decírselo a nuestra hija?

Solamente escribir el título de la entrada me pone un nudo en la garganta... yo, que soy más tierno que el día de la madre me he ido haciendo poco a poco el duro (o es mi corazón el que se ha ido endureciendo) y cuando saco el tema con las pocas personas que saben por lo que estoy pasando ya no se me cortan las palabras y se me saltan las lágrimas... sí, soy un hombre y lloro, y no me arrepiento de ello ni soy menos macho ni todas esas majaderías que se suelen comentar en corrillos de hombres.

He llorado mucho, a solas, cuando me metía en la cama por las noches y recordaba las situaciones que había vivido ese día, en el coche, de camino al trabajo cuando más solo me sentía... mirándome al espejo cada mañana ...

Ahora no tengo ningún problema de hablar de todo esto a excepción de cuando nombramos a la peque.

Es muy triste lo que estamos viviendo y ella, con su edad y en su mundo, aunque a veces se da cuenta de que hay "tensión" en la casa, no sospecha lo que está sucediendo y menos ahora que hemos estado más de dos semanas de vacaciones con ella todo el día, haciendo deberes pero también jugando y compartiendo esos momentos que solo un padre que está a punto de abandonar el hogar familiar sabe disfrutar.

Aunque Sara y yo estamos pasando por un momento de tranquilidad, aún no hemos dado el paso de decírselo a la peque.

Supongo que al principio será duro (para todos) pero como todo el mundo dice, los niños son los primeros que se adaptan a los nuevos cambios, y al igual que no le costó mucho volver a dormir en su habitación (después de más de un año durmiendo en la "cama grande" con su madre) el que su padre no duerma en casa tampoco creo que sea muy traumático.

Porque lo que queremos es una custodia compartida, aunque oficialmente haya unas fechas definidas, habrá libertad para, con un orden para no desestabilizar a la peque, poder modificar los días, horarios, etc. y hacer que sea como el día a día de hoy, y sobre todo que pase el mayor tiempo posible con los dos, que los dos seamos los que vamos con ella a las actividades, hagamos los deberes, etc

Yo tenía previsto irme a casa de mis padres esta semana, pero Sara no se decide a hablar con la peque (sigue con esa actitud cobarde) y aunque la psicóloga nos aconsejó decírselo durante las vacaciones para que no fuera un golpe en periodo escolar, también es cierto que en estas fechas "tan señaladas" da un poco de palo decirle que a su padre los Reyes Magos le "han echado de casa"...


martes, 20 de diciembre de 2011

Y empezamos con el mediador...

Quizás las personas que no conozcan a nadie que se haya separado o que no hayan pasado por esto no tienen ni idea de los nombres tan evidentes que se usan en el argot, pero aquí no se lo han currado nada, así que la persona que intercede entre las dos partes se llama "mediador".

Y la verdad es que todo es tan sencillo como la palabra.


Dos personas han decidido no seguir juntas y ahora tienen que dividir todo lo que tienen en común (bienes materiales) y repartir lo más preciado para ambos (sus hijos).

En nuestro caso (por el momento) creemos que lo que debe imperar es el "buen rollo" y la cordialidad... discutir no lleva a buen puerto y aunque tendremos que conseguir acuerdos y dejar constancia por escrito de las normas "oficiales" que van a definir nuestra separación, de momento, intentaremos que prime la comunicación y que nos vayamos adaptando a las circunstancias como hasta ahora pero cada uno por su lado e intentando que la peque no sufra.

Cuando llegamos a ver al mediador me pareció una persona bastante cordial, tranquila, que nos explicó para que habíamos ido allí, y básicamente nos dio las pautas para redactar un contrato privado por el cual nos repartiremos todo lo que compartíamos hasta ahora.

Nos comentó que teníamos que hacer una lista de gastos y separar los comunes como pareja, los comunes con respecto a la niña y los extraordinarios con respecto a la niña también.


Hay cosas que son muy claras y fáciles de cuantificar, pero otras no lo son tanto y tendremos que valorar según que gastos y cosas como lo haremos... porque como he dicho antes ahora lo tenemos claro pero el mediador nos insiste en que hay que dejarlo todo muy claro explicado en el documento que redactaremos entre los dos y que nos servirá en caso de duda como consulta.

En la siguiente sesión hablamos también del tiempo que pasaremos con la niña... por el momento se quedará en casa con su madre y yo "emigraré" a casa de los abuelos... se que va a ser duro, pero ahora también necesito pasar el mínimo tiempo solo y estar arropado por los míos y aunque en algún momento necesitaré mi espacio creo que no lo voy a llevar muy mal... todo se verá.

Es complicado plantear las vacaciones del año que viene con tanta antelación ¿verdad? y sobre todo flipamos cuando nuestros jefes nos preguntan nada más volver del descanso de Semana Santa para tener un calendario lleno de colores con el planning de las vacaciones de su departamento... pues ahora intenta planificar los días libres que tiene tu hija durante todo el curso, las vacaciones de Semana Santa, Navidades, etc., fiestas locales (que no coinciden con tus fiestas porque trabajas en otra población), y sobre todo las vacaciones de verano.


Hasta ahora cuando terminaba el curso, la peque "abandonaba el nido" para pasar la mayor parte del verano con los abuelos en la playa... ahora tenemos que cuadrar fechas para ver como no repartiremos todo este tiempo... es muy fuerte y muy frío hablar de esto y me gusta pensar que no vamos a tener problemas de entendimiento y que nos apañaremos sin problemas, pero tiene que quedar constancia por escrito para el documento de referencia, así que tenemos bastantes deberes que hacer con este tema hasta llegar a una solución que nos agrade a los dos.




viernes, 2 de diciembre de 2011

Fuimos juntos al psicólogo...


El viernes pasado fui con Sara a Centro de Atención a la Familia (CAF) nos dijo como debíamos decirselo a la peque y el finde estuvimos jodidos los dos.

Es normal, pero yo quiero ser realista, esto no va a ningún lado y va a ser peor, así que cuando le planteé que me iba a casa de mis padres en unas semanas, que vendíamos lo que no íbamos a utilizar nunca más y partíamos las cosas pasó un día fatal... incluso lloró, cosa que no ha hecho delante de mí en todo este tiempo...

Yo me asombré de mi capacidad de aguantar las lágrimas mientras hablábamos de esto, que es muy duro y yo soy de lágrima fácil, pero creo que mi mente ha tomado una decisión y cuando estás convencido de una cosa, tu cuerpo se prepara.

Por la noche, cosa que no pasaba desde hace años, me buscó... pensé que fue un acercamiento de posturas, pero al día siguiente la actitud cambió, muy fría, otra vez distante, le pregunté y me dijo que había sido un polvo y nada más... JODER QUE LÍO TENGO EN LA CABEZA!!!!

En fin, la semana que viene con el puente intentaré organizar un poco la que será de nuevo mi habitación en casa de mis padres y, de momento, me iré a ver que pasa... pero tiene un problema personal y no quiere arreglarlo y a mi no me arrastra más... lo que me fastidia es el lío que podamos hacer a la peque, que está en un curso donde empieza a formarse una base y no le va a venir bien, pero creo que es peor que vea la tensión en el ambiente y pueda llegar a pensar que la culpa es suya y eso tengo que evitarlo por todos los medios.

Es el principal problema a evitar: que la peque piense que nuestra separación es por su culpa... no sé como voy a sacar fuerzas para explicarle todo esto sin que me note triste, trasmitiendole que ella no tiene culpa alguna, que todo va a pasar y que ahora la única diferencia es que papá va a dormir en otra casa pero que la quiere igual o más que antes, que la llevaré a sus actividades extraescolares como siempre, que la ayudaré con los deberes y que todo va a ser como antes con respecto a ella, pero que sus papás ya no están juntos pero que tenemos una niña preciosa en común y que debemos llevarnos bien.

Hemos pedido cita ya con mediación familiar para que nos aconsejen en la separación de mutuo acuerdo con custodia compartida, también con el abogado para estar bien asesorados y otra vez con el psicólogo para ver como va la cosa... al fin y al cabo también planteamos la pregunta de qué pasará si todo se arregla (la esperanza es lo último que se pierde) y ella dijo que no pasa nada, que todo se archivará y punto...

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Sensaciones y sentimientos

Aunque muy poca gente conoce mi situación (familia y amigos muy cercanos) mi forma de comportarme, mis cambios de humor, mis agobios y mis movidas diarias hacen que mucha gente me pregunte si me pasa algo.

Supongo que al principio podía disimular mucho más... ahora me ha cambiado un poco el carácter, es normal... mucho estrés, muchas preocupaciones, situaciones extremas que nunca había vivido y que no se las deseo a nadie.

Creo que es una prueba más que me ha puesto la vida y tendré que jugar bien mis cartas para no caer descalificado, aparte de la crisis matrimonial, la crisis en la que estamos sumergidos todo el país tampoco acompaña e incluso ha perjudicado el que nuestro poder adquisitivo sea inferior y cada día surjan más gastos, que aunque sean compartidos, son muy altos.

Me planteo alquilar algo cuando pase al lado oscuro, pero no veo la manera de que me cuadren las cuentas, de momento volveré al "seno familiar" y aunque me cueste un poco al fin y al cabo tengo un sitio donde comer y dormir que no me costará un euro y cuando todo se vaya estabilizando moveré ficha y buscaré un sitio donde volver a empezar... tengo ganas de llegar a ese momento, de soltar toda la presión que tengo ahora y que está dejando profundas cicatrices en mi alma.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Mucho tiempo...

Ha pasado mucho tiempo y... pocas cosas desde que no entro por aquí... y creedme que no lo hago porque realmente no tengo tiempo, no porque no quiera escribir y desahogarme un poco.

El verano fue raro, como si no hubiera tenido vacaciones... la idea era descansar en la playita y disfrutar de la peque, y la verdad es que lo hice... pero me sentía extraño... arropado por mi familia pero me faltaba algo a lo que estaba acostumbrado.

Sara no hizo mucho por mejorar esa situación... llamaba para hablar con la peque y poco más, se positivamente que ella no estuvo de fiesta por ahí porque no es de ese tipo de personas que están deseando quedarse solas para desparramar, estuvo comiéndoselo todo en casa, sola, sin nadie, con el silencio como compañía y viendo tranquilamente la tele en el sillón.

Uno de sus problemas creo que es ese, que no exterioriza sus sentimientos y se lo traga todo y claro, cuando estalla, tiembla Roma... y al que esté cerca seguro que le salpica algo.

Tengo muchas pinceladas de recuerdos que he ido teniendo durante estos meses, sensaciones, inquietudes, miedos... pero este próximo viernes vamos los dos a dar el siguiente paso porque creo que después de lo que ha pasado en los últimos meses no hay posibilidad de arreglar la situación y lo mejor es que cada uno siga por su lado aunque con un elemento en común.

jueves, 21 de julio de 2011

Sensaciones

Qué cantidad de sensaciones todas diferentes! Es alucinante darte cuenta de que cuando no estás bien, le das vueltas al coco por cualquier cosa y yo llevo todo el verano dale que te pego.

Sobre todo lo que más me ha mermado han sido los recuerdos... son muchos años que hemos ido a los sitios juntos: restaurantes, playas, paseos marítimos, etc. y ahora voy acompañado de mi peque y mi familia.

No es que esté mal acompañado pero hay veces que me gustaría estar solo, sentarme en la arena mirando al mar un rato y sentir la brisa del mar como juega por mi pelo.

Joder, que dura es esta situación, y lo más duro es que llevo más de una semana sin verla y aunque me fui sin que me hablara (por una tontería, como pasa últimamente), si de por si la situación es jodida, cuando tienes que ser el interlocutor de lo que le pasa al personaje que compartimos y sientes al otro lado una voz fría, distante, que no te da cuartelillo ni te deja ver un ápice de nada... eso es lo que más me ha hecho polvo.

Por otro lado también echo de menos la rutina del trabajo, tengo casi menos tiempo para darle a la cabeza y aunque me resigne a reconocerlo creo que me estoy metiendo en una depresión que me temo va a acompañarme hasta que no solucione de una vez por toda esta situación.

Y todo por no tragarnos cada uno un par de cucharadas de ese orgullo que tanto daño nos está haciendo.

Yo estoy dispuesto a dialogar, pero cada vez que saco este tema, Sara me da la callada por respuesta y ya no sé qué hacer, lo que no estoy dispuesto es a seguir así el resto de mi vida.

El finde vuelvo a casa con la peque. A ver qué me encuentro...

viernes, 8 de julio de 2011

Viaje sorpresa

Estas sorpresas nunca son agradables pero hay que decir que cuando hay que estar con la family, hay que estar y ayer falleció el padre de un familiar muy cercano.

Los planes se trastocaron un poco (bastante) ya que habíamos pillado unos vuelos baratos a la costa para Sara que hemos tenido que anular y ayer por la tarde regresamos a la capi la peque y yo para poder ir hoy al funeral.


Ella no se entero del viaje, ya que se echó buena siesta por el camino y luego con música marchosa aguantó sin decir una sola vez: "¿Cuando llegamos papá?

Ya se va haciendo mayor y comprendiendo algunas cosas, otras no, porque no asociaba bien que no fuera a ver a su madre al aeropuerto y es que se había hecho una idea y según ella: "los mayores cambian las cosas y nos fastidian a los pequeños que no tenemos la culpa"... pobreta, al menos ayer vio a su madre y este finde estará con ella.

Hoy de momento se va con su prima mientras que nosotros vamos a despedir a este familiar "que se ha ido al cielo" como dice ella.

D.E.P.

miércoles, 11 de mayo de 2011

La noria no para de dar vueltas

Vacaciones, pocas ganas, mucho trabajo... sé que tengo abandonado el blog pero no se puede hacer todo y la verdad es que aunque me sirve como terapia y me desahoga bastante cuando escribo algunas palabras y siento que alguien lo lee y escribe algún comentario no he sacado un minuto en unas cuantas semanas.

Después de unos días de desconexión que creo que fueron positivos para ambos, fui a buscarla a la estación junto con la peque y me dijo un "Hola" que me desgarró el alma.

Ya sé que no se iba a deshacer en abrazos tal y como hizo con su hija a la que echaba de menos tanto como la peque echó de menos a su madre esos días, pero qué menos que un casto beso en la mejilla y un gracias por venir a buscarme.

No sé si ella se ha enfriado aún más o yo realmente me he dado cuenta de que aún no he superado esta situación y no puedo vivir sin ella, el caso es que yo la he echado de menos bastante, he tenido recuerdos cuando volvía conduciendo de noche escuchando música que hemos compartido en otros momentos y me he sentido realmente SOLO.

Yo sigo intentando arreglar la situación pero ella dice que la he hecho mucho daño, que la he hecho sentir como una m****a y que de momento no siente nada más que algo de cariño y poco más.

Yo la conté que había ido a un psicólogo, le expuse lo que debíamos hacer y ella, un poco sorprendida, dijo que no iba a ir a ningún sitio y que hiciera lo que tuviese que hacer.

Sinceramente, sigo en casa por la peque, ya no soy el que era, no tengo ganas de salir a ningún sitio porque tan sólo ver su actitud no me apetece moverme de casa.

No entro muchas veces en Internet porque le ha entrado una desconfianza que no sé que piensa que he hecho... bueno sí, se piensa que me dí de alta en meetic para buscar algo, pero tan solo fue un correo de spam que me entró en la cuenta y yo pinché (más por curiosidad que por otra cosa).

Ella entró en mi correo, vio que me había dado de alta y que en mis datos (al entrar directamente entras en un formulario y yo lo rellené para poder entrar y curiosear) ponía que estaba separado.

No comprende que te puedas dar de alta para ver o curiosear en una web (y menos una de éstas) porque no lo ha hecho nunca, yo tengo miles de cuentas en foros de descarga, consulta, etc. pero al no estar acostumbrado a todo esto me juzga como que he ido "buscando algo".

No sé si esto va a escandalizar, pero me parece que echar un vistazo a la gente que entra en una página de contactos (no ponerme en contacto con nadie, eso juro por mi hija que no lo he hecho) después de llevar más de medio año sin tener ningún relación sexual con tu pareja es lo mínimamente razonable que puede hacer un hombre... sé que las mujeres sois diferentes y todo eso, pero los hombres somos así y cuando un día estás caliente tienes que "aliviarte" de alguna manera y la fantasía te desborda, yo empecé todo este rollo, lo admito, pero no he hecho nada más, cuando vi que todo es un negocio para sacar pasta lo corté y no volví a entrar más, de hecho andan todo el día mandando correos de: "muchas chicas quieren conocerte" y todo eso... y no sé como darme de baja.

No sé si algún día entrará en este blog y si lee todo lo que estoy escribiendo se dará cuenta lo mucho que la quiero pero hoy por hoy no tengo ninguna esperanza en salvar nuestra relación, tan sólo sé que mi cabeza no para de dar vueltas intentando tomar la decisión correcta y la menos dolorosa para la persona que más me importa ahora mismo: mi hija.

jueves, 7 de abril de 2011

Psicología y otras adicciones

Por fin me decidí a visitar a un psicólogo especialista en temas de pareja.

La sensación mientras cruzaba la ciudad era una mezcla de hambre (fui desde la ofi directamente) mezclada con nervios de algo que desconoces, que no controlas y que no sabes por donde va a salir.

Nada más llegar una señorita muy amable me invitó a rellenar unos papeles y me pregunto por mi esposa. Ja, que ilusa, mi mujer no iba a aparecer por allí, ella no tiene ningún problema, el problema lo tengo yo.

Le indiqué que venía solo y pasé a una sala de espera donde había varias personas rellenando el mismo papel que yo.

Es duro definir en pocas palabras algo que se está "cocinando" (espero que no me inspeccionen) desde hace meses, pero fui sincero en mi declaración y puse tanto lo bueno como lo malo.

A los 5 minutos vino a buscarme una señora, fuimos a su despacho y mientras leía lo que había escrito me dijo que le contara mi problema.

Se me puso un nudo en la garganta, ya que contar tu vida íntima con detalles a una persona que no conoces es duro, pero una vez que arranqué lo escupí todo, tan sólo no tuve fuerzas (más bien fue por vergüenza) de expresar mis sentimientos (básicamente llorar) aunque ella me invitó a hacerlo.

Una vez que le conté la historia me preguntó si yo quería arreglar la situación. Por supuesto que le contesté que sí, aunque la distancia de los últimos meses ha hecho que no sienta lo mismo por Sara, mi intención es que ella me perdone todo el daño que la he hecho, pero también que cambie en las cosas que falla, porque está claro que nadie es perfecto y me dijo que para eso tenía que acompañarme ella, escucharla y ponernos unos "ejercicios" para practicar hasta la siguiente sesión y ver como iba el "asunto".

Por otro lado, me dijo que si no tenía remedio la situación había dos posibilidades: separación pura y dura presentando demanda directamente al juez (aquí los hombres tenemos todas las de perder) o ir a mediación familiar, tratar todos los temas de la separación con un profesional para que lleguemos a un acuerdo mutuo y que nadie salga "muy perjudicado".

Llegados a este punto me sentí como Luisma en su consulta, miré de reojo el reloj y vi que había transcurrido una hora... ¡joder, que puntualidad británica!

Me dio unos folletos para que se los enseñara a mi mujer y se despidió con un "Ánimo y mucha suerte" frío como un iceberg (lo que es la costumbre, a ti te cuesta un triunfo abrir la puerta del centro y a ella no le cuesta nada escuchar tus "miserias" y despedirse con un "Adiós" contundente e ir a buscar a otra pareja a la sala de espera)

Cuando salí me dirigí hacia el coche, me quité el abrigo, abrí la puerta y me senté. Mientras que me abrochaba el cinturón sentí unas tremendas ganas de llorar, de echarlo todo, de sacar todo lo que no había sido capaz de sacar delante de esa desconocida a la que estaba confesando mi relación de pareja.

Continuará...

martes, 15 de febrero de 2011

Es muy fácil

Bajo mi punto de vista existen dos tipos de personas: las que tienen un "pronto" cuando ocurre algo pero que se le olvida muy rápido y las que tienen un "pronto" que es un poco más retardado pero que no se le pasa tan rápido.

Yo me considero del primer grupo... me enfado, monto el "pollo" pero luego no soy nadie a los 10 minutos (incluso 5 minutos si la cosa no es muy importante).

Sara es del segundo grupo... y el problema principal es que se lo ha ido comiendo ella solita, y cuando ha explotado aquello ha sido como la explosión de Hiroshima.


Es muy fácil decir que tengo que estar donde tengo que estar, echar toda la carne en el asador, etc. pero el que está en esta situación soy yo y quizás con el paso de los meses me he acostumbrado a vivir en este estado y lo que tengo es miedo a la discusión, al enfado, a volver un paso atrás y siempre confiando en que algún día vea un cambio en su actitud hacia mi persona.

Es muy fácil decir que tengo que ser valiente, pero cuando te han rechazado en varias ocasiones te da miedo el dar un paso adelante y que te vuelvan a dar la espalda es muy duro.

Es muy fácil hacer tu rutina diaria, sentarte en el sillón a ver la tele e irte a la cama con la sensación de que te falta algo, es una sensación que te quita el sueño, te hace despertarte en la mitad de la noche y sentir que estás solo en la cama, sin sentir la respiración de otra persona con la que has pasado muy buenos ratos y con la que estás perdiendo toda confianza y te da miedo hasta proponerla donde ir un sábado por la tarde.

martes, 18 de enero de 2011

Supervivencia

Voy a hacer un descanso de la historia... estas fiestas no me han sentado nada bien.

Quizás sean las primeras navidades que no he disfrutado de los días de descanso, no he disfrutado el tiempo que he compartido con mis seres queridos (y no tanto) como tampoco he disfrutado con la ilusión de comprar regalos, esperar qué me ha traído Papá Nöel o los RRMM...

Hoy estoy de bajón, mi situación está estancada, no veo avances y tampoco fuerzo el retroceso, he llegado al punto de conformismo, me da igual todo y lo único que quiero de momento es sobrevivir.

Ese instinto de supervivencia que nos sale a todos por naturaleza es lo que me hace levantarme cada mañana, porque con el panorama que tengo en casa casi lo que más me apetece ahora es irme a la oficina y desconectar.

Cuánto echo de menos el ser un niño y no tener ninguna complicación en la vida, tan sólo ir al cole. Mamá o papá te dan todo lo que necesitas, la vida pasa y es el momento que más disfrutas, no eres consciente de los problemas que tienen los mayores.

Y los problemas no son sólo las dificultades que aparecen al vivir la vida, sino los problemas que nos encontramos porque han sido forzados por el camino. La vida es dura de por sí, pero nosotros la complicamos, casi sin darnos cuenta, dando pasos en falso, aunque por otro lado creo que la vida es eso, las cosas buenas y las cosas malas que te van pasando.

Creo que el fallo ha sido meternos en un círculo en el que la fuerza centrípeta no nos ha dejado salir... siempre lo mismo, las mismas caras, las mismas cosas... así día tras día, mes a mes, año tras año... y mi espíritu aventurero se ha ido apagando... ya sé que me hago mayor, pero no quiero renunciar a las cosas que he hecho durante toda mi vida y que cada día echo más de menos.