Todo comenzó hace unos cuantos años, bastantes, no vamos a entrar en más detalles...
El grupo de amigos comenzó a disgregarse, unos a la universidad en una ciudad lejana, otros a otra universidad más lejos todavía... y algunos a trabajar.
Yo, desde que tuve el accidente (alma de entrada para otro día) y perdí un curso en el instituto bajé mi rendimiento en los estudios y hablando con mis padres decidí no presentarme a selectividad y hacerme un máster de diseño gráfico en Inglaterra.
Eran las dos cosas que se me daban bien, el idioma y los ordenadores, todo el día instalando aplicaciones, jugando con los programas de dibujo, etc. así que me planté en Oxford y allí pasé los 6 meses más locos de toda mi vida (esto da para otra entrada, jejeje).

Cuando volví mis amigos ya no lo eran tanto, yo pensaba en inglés y hasta mi madre no llegaba a entenderme cuando me golpeaba en la mano y yo decía "ough! my hand": las nuevas amistades estaban a punto de aparecer.