miércoles, 23 de noviembre de 2011

Sensaciones y sentimientos

Aunque muy poca gente conoce mi situación (familia y amigos muy cercanos) mi forma de comportarme, mis cambios de humor, mis agobios y mis movidas diarias hacen que mucha gente me pregunte si me pasa algo.

Supongo que al principio podía disimular mucho más... ahora me ha cambiado un poco el carácter, es normal... mucho estrés, muchas preocupaciones, situaciones extremas que nunca había vivido y que no se las deseo a nadie.

Creo que es una prueba más que me ha puesto la vida y tendré que jugar bien mis cartas para no caer descalificado, aparte de la crisis matrimonial, la crisis en la que estamos sumergidos todo el país tampoco acompaña e incluso ha perjudicado el que nuestro poder adquisitivo sea inferior y cada día surjan más gastos, que aunque sean compartidos, son muy altos.

Me planteo alquilar algo cuando pase al lado oscuro, pero no veo la manera de que me cuadren las cuentas, de momento volveré al "seno familiar" y aunque me cueste un poco al fin y al cabo tengo un sitio donde comer y dormir que no me costará un euro y cuando todo se vaya estabilizando moveré ficha y buscaré un sitio donde volver a empezar... tengo ganas de llegar a ese momento, de soltar toda la presión que tengo ahora y que está dejando profundas cicatrices en mi alma.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Mucho tiempo...

Ha pasado mucho tiempo y... pocas cosas desde que no entro por aquí... y creedme que no lo hago porque realmente no tengo tiempo, no porque no quiera escribir y desahogarme un poco.

El verano fue raro, como si no hubiera tenido vacaciones... la idea era descansar en la playita y disfrutar de la peque, y la verdad es que lo hice... pero me sentía extraño... arropado por mi familia pero me faltaba algo a lo que estaba acostumbrado.

Sara no hizo mucho por mejorar esa situación... llamaba para hablar con la peque y poco más, se positivamente que ella no estuvo de fiesta por ahí porque no es de ese tipo de personas que están deseando quedarse solas para desparramar, estuvo comiéndoselo todo en casa, sola, sin nadie, con el silencio como compañía y viendo tranquilamente la tele en el sillón.

Uno de sus problemas creo que es ese, que no exterioriza sus sentimientos y se lo traga todo y claro, cuando estalla, tiembla Roma... y al que esté cerca seguro que le salpica algo.

Tengo muchas pinceladas de recuerdos que he ido teniendo durante estos meses, sensaciones, inquietudes, miedos... pero este próximo viernes vamos los dos a dar el siguiente paso porque creo que después de lo que ha pasado en los últimos meses no hay posibilidad de arreglar la situación y lo mejor es que cada uno siga por su lado aunque con un elemento en común.

martes, 9 de agosto de 2011

De "rodríguez"

Todo el mundo comenta: "joder que suerte!" la casa para tí, no tienes que hacer la cama, etc.

Vanalidades absurdas y teorías que luego no se cumplen (algunas sí), estar solo en Madrid en verano puede ser tan divertido como tú quieras plantearlo.

La primera sensación cuando dejé a la peque con Sara alejándose en el espejo retrovisor se fue emborronando porque estaba a punto de llorar.

El momento de la despedida fue muy duro. Tu hijo abrazándote diciéndote que no te vayas y Sara con ese rictus en la cara imperturbable con el que no sabes ni no siente o padece.

Al menos el fin de semana fue interesante, respiré aire puro y disfrute de los olores del campo ya que no necesité encender el "air conditioning" del coche por la temperatura y según pasaban los kilómetros los olores iban cambiando: paja recién cortada, pinos rebosantes de resina, frescor del río con agua más bien tirando a fresquita... y todo ello aderezado con una carretera de montaña con apenas tráfico en la que disfrutar de una de mis aficiones favoritas: conducir.

Todo esto hizo que al menos, cuando me tumbé en la cama, solo en casa, con un calor de mil demonios, al cerrar los ojos pudiera recordar todo lo que había disfrutado en la sierra y ventilador mediante conciliar el sueño.

Una de las cosas buenas es que si te surgen planes sobre la marcha no tienes ningún pretexto para evadirlos y claro está, después de que tu hermano pequeño y tu primo mayor vienen a buscar a la ofi para invitarte a comer, no puedes decir que no y la jornada que comenzó a las 5:45 AM se alargó hasta las 23:55, con paseo toda la tarde por el zoo, cervezas, cena informal, más cervezas y para terminar chupito de Jack Daniel's en un bar de heavies que no sabía que existía...

Aunque no soy de salir de bares ni de copas, no me sentó nada mal la excursión del día anterior y al día siguiente volvimos a irnos de tapas por el centro.

Las terrazas estaban llenas, era difícil encontrar una mesa libre, pero si algo sobra en España son bares así que probamos suerte en otro y otro hasta que me di por satisfecho y me retiré a tiempo.

He de confesar que no me da tiempo a hacer la cama antes de irme (madrugo mucho y apuro al máximo) pero no me gusta hacer un "cuerpotriste" todas las noches y lo primero que hago cuando me pongo cómodo en casa es estirar las sábanas y ventilar toda la casa.

Este otro finde me fui a la sierra con mi suegro. No me gusta viajar en su furgoneto, es incómoda hasta decir basta y no consigo pillar la postura para poder echar una cabezadita, pero bueno, es el peaje para ver a tu peque un par de días y poder ver lo bien que se lo está pasando jugando con sus amiguitos corriendo de un lado a otro.

A ver que nos depara esta semana

lunes, 8 de agosto de 2011

Psicología y otras adicciones (II)

Tenía pendiente de publicar la segunda parte de la entrega de la visita al psicólogo...

Después de secar mis lágrimas y recuperar las fuerzas para conducir en medio de atascos cruzando medio Madrid para regresar a casa, fui del tirón al hospital a ver a mi madre que la acababan de operar hacía unos días.

Supongo que las madres, que lo saben todo o lo intuyen, porque para eso son madres, me tuvo que ver algo raro en la cara ese día y me preguntó si me pasaba algo.

Ella es muy prudente con según que cosas, y aunque yo creo que algo sospecha, tanto ella como mi padre, no me ha comentado nada en todo este tiempo y cuando Sara está delante menos, lo disimula bien.

Yo le contesté que estaba cansado de la reunión que había tenido a última hora y poco más, nos dimos unos paseos por los pasillos del hospital y luego marché para casa.

Mientras volvía pensé si era el momento de plantear la situación o si por el contrario debía esperar a que la ocasión perfecta se presentara.

Con la sensibilidad tocada por la realidad que se me presentaba decidí posponer la charla y dedicarme un rato a las tareas de padre.

jueves, 21 de julio de 2011

Sensaciones

Qué cantidad de sensaciones todas diferentes! Es alucinante darte cuenta de que cuando no estás bien, le das vueltas al coco por cualquier cosa y yo llevo todo el verano dale que te pego.

Sobre todo lo que más me ha mermado han sido los recuerdos... son muchos años que hemos ido a los sitios juntos: restaurantes, playas, paseos marítimos, etc. y ahora voy acompañado de mi peque y mi familia.

No es que esté mal acompañado pero hay veces que me gustaría estar solo, sentarme en la arena mirando al mar un rato y sentir la brisa del mar como juega por mi pelo.

Joder, que dura es esta situación, y lo más duro es que llevo más de una semana sin verla y aunque me fui sin que me hablara (por una tontería, como pasa últimamente), si de por si la situación es jodida, cuando tienes que ser el interlocutor de lo que le pasa al personaje que compartimos y sientes al otro lado una voz fría, distante, que no te da cuartelillo ni te deja ver un ápice de nada... eso es lo que más me ha hecho polvo.

Por otro lado también echo de menos la rutina del trabajo, tengo casi menos tiempo para darle a la cabeza y aunque me resigne a reconocerlo creo que me estoy metiendo en una depresión que me temo va a acompañarme hasta que no solucione de una vez por toda esta situación.

Y todo por no tragarnos cada uno un par de cucharadas de ese orgullo que tanto daño nos está haciendo.

Yo estoy dispuesto a dialogar, pero cada vez que saco este tema, Sara me da la callada por respuesta y ya no sé qué hacer, lo que no estoy dispuesto es a seguir así el resto de mi vida.

El finde vuelvo a casa con la peque. A ver qué me encuentro...